El lagarto verde basilisco también
es llamado el basilisco de doble cresta.
Pero sin duda, su impresionante habilidad
para correr por encima el agua le
da el mote más significativo,
el lagarto de Jesús. Estos
animales son abundantes en los bosques
húmedos tropicales de Centro
América, desde el sur de México
hasta
Panamá.
Estos lagartos, cuando
se sienten amenazados, son capaces
de saltar de cualquier árbol
y ponerse a esprintar sobre el agua
a una velocidad de 1,5 metros por
segundo. Para conseguir esto, aparte
de la forma de sus pies, despliegan
unas franjas de piel que aumentan
la superficie del animal, favoreciendo
que se mantenga en el agua. Estos
mueven tan rápidamente sus
patas contra el agua, que acaban creando
una pequeña bolsa de aire bajo
ellos que evita que se hundan, y favorezca
su mantenimiento de la velocidad.
Pueden moverse de esa forma unos 5
metros de distancia. Cuando la gravedad
actúa sobre estos, utilizan
su excelente técnica de nado
para continuar con su huida.
Los lagartos verdes
forman parte de la familia de las
iguanas. Los machos se distinguen
por que tienen crestas en su cabeza
y a lo largo de su cuerpo. Su función
no es más que la de impresionar
a las hembras. Las lagartas embarazadas,
se dedican crear huecos donde depositar
sus aproximadamente 20 huevos que
depositan. Tras depositar los huevos,
la madre los deja a su propia suerte.
Nada más nacer, las crías
ya poseen la habilidad para correr
en tierra y agua, trepar y nadar.
Los lagartos son omnívoros,
y sobreviven a base de plantas, insectos,
fruta y pequeños vertebrados.
No tienen un rango definido en la
cadena alimentaria, pero abundantes
depredadores como las serpientes y
los pájaros tienen a estos
animales pegados a los tobillos.
