domingo 30 de septiembre de 2007

Tipos de estudiantes

¿A quién pueden ayudar las técnicas de estudio.? Depende de las clase de estudiantes de la que hablemos y quizás la dirección sea diferente dependiendo de cada tipo.

En general las técnicas de estudio pueden ayudar a todos. A los que ya son estudiosos les puede permitir mejorar su productividad y rendimiento. A lo que no estudian les pueden ayudar a superar sus fobias al estudio y falta de interés. Y los que ya se esfuerzan habrán en contrado un filón de oro hecho a su medida: la piedra filosofal.

Clases de estudiantes y técnicas de estudio
  • Estudiosos. Son aquellos a los que le gusta estudiar y que, incluso pese a la dificultades (medios, colegios, tiempo...), han tomado conciencia de la importancia y la utilidad del estudio y optan por darle prioridad en su vida. Las técnicas de estudio pueden ayudarles a hacer más provechoso su tiempo y dedicación.
  • Los llamados "holgazanes." Aquellos que teniendo todas las comodidades, medios y facilidades en general las desaprovechan sin que haya razón que aparentemente lo justifique. En estos casos lo más importante es identificar la causa de la "holgazanería". ¿Por qué el estudio se hace tan cuesta arriba? ¿Qué razones explican el desinterés por los estudios?. Responder con la mayor precisión a estas pregunta es ya un paso de gigantes. La experiencia muestra que a muchos estudiantes "holgazanes" nadie les ha enseñado el atractivo de aprender, dado que en su entorno familiar o social quizás esto no es relevante. Tampoco saben organizarse bien para estudiar. El aprendizaje de "cómo estudiar" es fundamental para poder sortear las enormes dificultades que encuentran en sus estudios. Cambiar hábitos, motivaciones, aplicar métodos...
  • Los que se esfuerzan. Están llamados a conquistar el mundo. Los que consiguen la constancia en el esfuerzo y la capacidad para esforzarse ganan dos valores que van mucho más allá de lo aprendido en el estudio. Sin duda es el colectivo que más rendimiento sacará de las técnicas de estudio. El desarrollo de la capacidad para esforzarse es un activo valiosísimo que durará toda la vida. La aplicacion de técnicas de estudio les permitirán alcanzar metas más grandes y ambiciosas en todos los campos.
Tipos de estudiantes y técnicas de estudio

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sábado 29 de septiembre de 2007

El mejor sitio para estudiar

En esta batalla te tienes que preparar con la mejor artillería, asi que busca un buen lugar para librarla: debemos elegir el mejor sitio para estudiar.

1. Disponiblidad total. El sitio de estudio debe de estar perfectamente disponible para cuando lo necesites. Desecha sitios que puedan estar ocupados por otras personas en tus horas dedicadas al estudio.
2. No a las interrupciones. Debe ser un sitio en que nadie interrumpa en tus horas de estudio. Si por ejemplo eligieras una habitación, ciérrala y coloca el cartel de "Do not disturb" ("No molestar"). Apaga tu teléfono móvil.
3. No a las distracciones. El mejor lugar de estudio está lejos de potenciales distracciones. Debe ser un lugar silencioso; algunos estudiantes aseguran concentrarse mejor con un poco de música, si es así mantén el volumen muy bajo y en el caso de que comprobéis que os hace perder la concentración, es mejor apagarla. No mantengas a la vista nada que te pueda distraer: juegos, PSP, Play Station, IPod, TV. etc.
4. Disponibilidad de los materiales de estudio. En el mejor lugar para estudiar debe tener todo lo que necesitas a mano y perfectamente ordenado. No debes perder el tiempo en ir a buscar un lápiz, una goma, un sacapuntas, un diccionario, una libreta, una calculadora... Si utilizas un ordenador también debe estar en tu lugar de estudio, aunque apagado para evitar las tentaciones de otros usos (messenger, videos, etc.).
5. Amplia mesa de estudio. La mesa debe ser amplia para poder desplegar cómodamente en su superficie todo lo que estas utilizando: libros, libretas y otros materiales. Una silla confortable, pero no excesivamente cómoda que vaya a invitar al sueño, que te permita estar sentado largos periodos de tiempo sin perder la concentración.
6. Buena iluminación. Una luz insuficiente puede fatigar no solo la vista sino la capacidad de concentración.
7. Buena temperatura. Entre los 16º y 22º, si bien lo importante es no tener ni frio, ni calor.
8. Tablón de corcho en la pared. En el mismo debes tener tus planes diarios y semanales de estudio, las fechas de exámenes y otras ayudas para la adquisición y mejora de nuevos hábitos de estudio. Personaliza tu lugar de estudio con los éxitos y logros que vayas alcanzando en tus estudio.
9. Otros factores ambientales. Mantén un vaso de agua y bebe frecuentemente. Airea de vez en cuando la habitación. Evita que se cargue demasiado el ambiente, es bueno que entre aire fresco y renovado de vez en cuando. Evita que haya malos olores. Ponte una ropa cómoda y desahogada.

Analiza aquellas cosas del sitio de estudio que no te ayudan a concentrarte, te distraen o interrumpen. Obtén el apoyo de tu familia o de terceras personas hasta lograr hacer del lugar del estudio el sitio perfecto.

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viernes 28 de septiembre de 2007

Aprender de los fracasos

El profesor Tal Ben-Shachar enseña en las aulas de la Universidad de Harvard una asignatura peculiar: "Aprender a ser feliz". Una de las cosas que sostiene Ben - Shachar es intentar ver nuestros fracasos como una enseñanza.

Aprender de los fracasos

A nadie le gusta fracasar, pero si hemos cosechado fracasos como estudiantes debemos aprender de nuestra propia experiencia.

Ya sabemos lo que hay que hacer para fracasar, por tanto, basta de autoengañarnos, tenemos que probar otras vías.


Aprender de mi fracaso:
  • No planifico bien mi tiempo.
  • Pierdo soberanamente el tiempo en mil cosas que no me divierten, ni me aportan realmente nada últil o ni tan siquiera placentero.
  • Dejo para el final mis obligaciones: deberes, estudiar, preparar los exámenes. Al final estudio tarde, mal y nunca.
  • No me concentro bien en las clases, mi mente se dispersa en mil cosas.
  • Mis metas son aprobar por la mínima, con lo que muchas veces suspendo.
  • Me siento que no uso bien mi libertad. Me siento incómodo e irresponsable. Cada vez tengo más conciencia de mis fracasos y de los disgustos que proporcionan a mi familia y a mi mismo.
  • Al no usar bien mi libertad acaban obligándome y castigándome.
Tengo claro lo que hay que hacer para fracasar.

Mejorar, triunfar, prepararme para un futuro

Hasta ahora, mi libertad se convertido en holgazanería e irresponsabilidad. Hay que probar otras vías... ¡Basta ya de fracaso!
  • Tengo que cambiar mis hábitos y mi actitud. Debo ser dueño de mi situación. Debo mandar en mi mismo.
  • Nadie me debe obligar a estudiar o castigar. Yo y solo yo debo tener capacidad para hacer las cosas bien.
  • Tengo que convencerme de que hay buenas razones para ser un buen estudiante.

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miércoles 26 de septiembre de 2007

Perder el tiempo

Si has sido un mal estudiante, seguro que eres un campeón en perder tiempo. ¡Dices que no!. Bueno, hay una forma de comprobarlo. De entrada vamos a hacer unos sencillos cálculos:
  • Si pierdes 1 minuto cada día, son 6 horas al año.
  • Si pierdes 5 minutos cada día, son 30,4 horas al año (más de un día enterito). Confiesa que 30,4 horas es mucho más de lo que empleas durante todo el año en estudiar 3 asignaturas.
  • Si pierdes 1 hora cada día, son 365 horas al año (más de 15 días enteros).
  • Si pierdes 2 horas cada día es un mes enterito perdido.
  • Si pierdes 3 horas cada día son 1.095 horas perdidas (un mes y medio), casi tanto tiempo como todas las vacaciones del verano...
¿Cuanto tiempo pierdes tú?

Dicen los mayores que la vida es muy corta y hay que saber aprovecharla. Perder el tiempo en cosas que no te reportan gran cosa no es muy inteligente. Debes emplear el tiempo en actividades realmente interesantes y que te reporten beneficios ahora y en el futuro. Intenta no perder ni 5 minutos cada día. SI LOS PIERDES, al cabo de toda tu vida habrás dejado ir un total de 2.432 horas. ¡Más de 101 días!

Para saber el tiempo que pierdes en actividades que no te reportan gran cosa, haz un experimento. Imprime esta página y ve apuntando lo que tú haces cada media hora dentro del horario que se supone estás despierto.

Un día en mi vida

7,00: Despertar y asearse
7,30: Desayunar
8,00: Autobús para ir al colegio
8,30: Clases
9,00: Clases
9,30: Clases
10,00: Clases
10,30: Tiempo libre
11,00: Clases
11,30: Clases
12,00: Clases
12,30: Clases
13,00: Tiempo libre y clase
13,30: Clase
14,00: Recreo y comida
14,30: Recreo y comida
15,00: Clase
15,30: Clase
16,00: Clase
16,30: Clase
17,00: Autobús o transporte para volver a casa
17,30: Casa, descanso, merienda
18,00: Tiempo libre - Planificar
18,30: Tiempo libre - Planificar
19,00: Tiempo libre - Planificar
19,30: Tiempo libre - Planificar
20,00: Tiempo libre - Planificar
20,30: Cena
21,00: Tiempo libre - Planificar
21,30: Tiempo libre - Planificar
22,30: Organizar cosas para mañana, ir a la cama
22,45: Dormir

Tiempo perdido a lo largo del día

Analiza cuanto tiempo puedes ganar al día. Horas, minutos y segundos en los que puedes aprovechar tu tiempo mucho mejor. A veces, esperando un autóbús se puede hacer algo provechoso. Mientras estás sentado en el autobús puedes repasar un esquema, o pueden ensayar una forma de distraerte con la PSP o similar. Debes partir de la idea de que cada minuto es muy valioso. Tanto para divertirte en lo que más te gusta (es una forma de relajarte, descansar y estar bien), como para rendir en los estudios.

Desde que sales del colegio a las 17,30 hasta las 22,30 hay seis horas cada día.
¿Cuántas horas estás dispuesto a dedicar a algo de lo que dependerá en gran medida tu futuro?
¿Estás convencido de para hacer un esfuerzo y ser constante.

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martes 25 de septiembre de 2007

No te rindas nunca

Confucio: "Nuestra mayor gloria no es no fracasar nunca, sino volver a intentarlo cuando fracasamos".

No rendirse nunca

No te rindas nunca. Si fracasas vuelve a intentarlo. La persistencia y la constancia son dos claves del éxito en el estudio. Debes mentalizarte para ello. Tienes que demostrarte a ti mismo que "tienes madera". Si aplicas diariamente una dosis de persistencia y constancia triunfarás.

Estas claves de éxito han sido aplicadas por muchos antes que tú. Muchas personalidades tuvieron en común no rendirse ante la adversidad. ¿Acaso crees que aquellos que triunfan han caminado hacia el triunfo por un lecho de rosas?
  • El XXVI Presidente de los Estados Unidos Abraham Lincoln pasó a la historia como el que únificó a una gran nación y abolió la esclavitud. Pero antes de esto, de joven fue a la guerra como capitán y volvió soldado; seguidamente fracasó en su intento de ser un hombre de negocios; como políticó fracasó en su primer intento para formar parte del Congreso, fue derrotado también en su intento de ser senador dos veces y de ser vicepresidente en 1856. Nunca hubiera llegado a ser Presidente si en cualquiera de sus fracasos hubiera tirado la toalla.
  • Sigmund Freud fue abucheado cuando prensentó sus ideas a la comunidad científica europea ¿se rindió?. No; volvió a su oficina y siguió escribiendo...
  • Charles Darwin escuchó de su padre decirle que él "no servía nada más que para coger perros y ratas". En su propia autobiografía Darwin llegó a decir: "Era considerado por mis profesores y por mi padre un chico ordinario, bastante por debajo de la media intelectual". ¿Se rindió? No; claramente evolucionó hacia el éxito...
  • El gran inventor Thomas Edison fue advertido por sus profesores de que era "demasiado estúpido" para aprender cualquier cosa. Incluso lo despidieron de sus dos primeros empleos por "no ser productivo". Como inventor hizo más mil intentos fallidos antes de hacer funcionar la bombilla eléctrica. Cuando un periodista le preguntó que cómo se había sentido al fracasar con anterioridad mil veces. Edison replicó, "Yo no he fracasado 1.000 veces. Fueron mil pasos hasta la invencción de la bombilla".
  • Albert Einstein no habló hasta que tuvo cuatro años y no empezó a leer hasta los siete. Sus padres pensaron que tenía alguna incapacidad. Uno de sus profesores llegó a describirlo como "mentalmente lento, poco sociable y siempre perdido en sus tontos sueños". La Zurich Polytechnic School rechazó su admisión. No se rindió y acabó sorprendiendo al mundo como una de las inteligencias más soberbias de la humanidad de todos los tiempos.
  • Louis Pasteur fue un mediocre alumno en sus estudios de pregraduado sólo alcanzó en química el 15º puesto de un total de 22 alumnos. ¿Se desanimó?. De haberlo hecho muchas vidas no se hubieran salvado y la Química habría perdido una de sus mejores mentes.
  • Michael Jordan fue separado del equipo de baloncesto de su universidad. M. Jordan comento en una ocasión: "Yo he fracasado una y otra vez en mi vida. Esa es la razón por la que he triunfado".
  • Walt Disney fue despedido por un editor de periódicos por "su falta de imaginación y no tener nuenas ideas". Antes de construir Disneyland quedó varias veces en bancarrota. De hecho, el Parque fue rechazado por la ciudad de Anaheim. No se rindió...
  • Sidney Poitier, en su primera prueba, el director del casting le soltó: "¿Por qué no paras de hacer perder el tiempo de la gente, vas fuera y te dedicas a ser lavaplatos o algo así? Años después Poitier confesó que fue en ese preciso momento en el que decidió dedicarse toda su vida a ser actor.
  • Charlie Chaplin fue inicialmente rechazado por Hollywood porque sus pantomimas fueron consideradas una "tontería".
  • El joven Beethoven prefería interpretar sus propias composiciones que mejorar su técnica con el violín. Su profesor le llamó "un inutil como compositor". Y seguro que recuerdas que Beethoven escribió cinco de sus grandes sinfonías cuando estaba completamente sordo.
  • Piccaso. Un galerista de arte rechazó dar refugio a Picasso cuando este le pidió si podía recoger sus pinturas desde fuera para protegerlas de la lluvia.
  • Van Gogh solamente vendió una pintura durante su vida a la hermana de uno de sus amigos por 400 francos (aproximadamente unos 30 €). Esto no fue ningún inconveniente para que Van Gogh no se rindiera y acabara de completar más de 800 obras.
  • Pablo Casals a los 95 años fue entrevistado por un joven periodista que le preguntó: "Mr. Casals, usted tiene 95 años y es el más grande violonchelista que jamás ha existido. ¿Por qué todavía practica más de 6 horas al día?" Pablo Casals le respondió: "Por que creo que estoy haciendo progresos".
  • Steve Jobs, Presidente de Apple y unos de los mitos de las computadoras personales y de iMac, iPod, MacPro o el iPhone. Steve no llegó a acabar sus estudios universitarios. En el garaje de sus padres adoptivos partiendo él y su amigo Steve Wozniak llegaron a crear uno de los iconos mundiales de la computación: Apple. Cuando la empresa rozaba el mayor éxito fue "despedido", pese haberla creado él. Empezó nuevamente con proyectos que demostraron su creatividad, tenacidad, capacidad hasta lograr de nuevo la presidencia de Apple veinte años después. Desde 1997 la dirige en una nueva etapa con proyectos de éxito mundial. En este tiempo ha vencido un cáncer de páncreas para el que le diagnosticaron sólo seis meses de vida.
Si lo deseas puedes leer (en inglés) más experiencias de estas en la Division of Education de la Emory University: But They Did Not Give Up ("Pero ellos no se rindieron"). Y ya sabes: no te rindas tú.

Lectura recomendada:

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lunes 24 de septiembre de 2007

La automotivación en el estudio

Nadie mejor que tu sabes lo que te motiva, lo que te induce al esfuerzo. Es conveniente que encuentres razones muy convincentes e importantes que te automotiven y no te dejen la menor duda de que el esfuerzo que vas a hacer merece la pena.

Cómo empezar la auto-motivación

1. Ventajas de estudiar y sacar buenas notas. Escribe en un papel todas las ventajas que te reportará el ser un buen estudiante (ventajas familiares, premios, mejor futuro, consideración de los profesores...). No dejes nada en el tintero. Desde acceder a la chica de la clase que más te gusta a comprarte una moto, pasando por hacerte un piercing, o irte de vaciones a los Estados Unidos. Negocia tus premios de acuerdo con lo que tus padres te pueden dar.

2 . Convéncete totalmente que puedes estudiar con éxito y sacar buenas notas. Al respecto sabías que:
  • Muchos genios y personalidades que han triunfado en sus vidas eran de jóvenes malos estudiantes, hasta que un buen día supieron reaccionar. Lee No te rindas.
  • Sólo utilizas un pequeño porcentaje de tu capacidad intelectual, bien entrenado puedes superar a muchos compañeros que crees inalcanzables.
  • Aplicando técnicas de estudio algunos estudiantes pueden mejorar su rendimiento en porcentajes altísimos, lo que les permite superar con relativa facilidad a los mejores de su clase.
  • Si aprendes a controlar y reeducar tus hábitos habrás aprendido algo importantísimo para adaptarte a situaciones difíciles que la vida te puede deparar.
3. El poder de la automotivación

Es muy importante encontrar razones que te automotiven. En los posts que siguen hablaremos de muchas cosas que quizás puedan ayudar tu automotivación. Por ejemplo:
El poder de la automotivación te ayudará mover montañas. Si encuentras tus razones para ser un buen estudiante, eso es lo más importante. Todo lo demás vendrá de seguido.

Temas relacionados con la automotivación y el estudio

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domingo 23 de septiembre de 2007

Nuevo curso: nuevo plan para estudiar


El comienzo de un nuevo curso en un momento adecuado para intentar un cambio. No lo dejes para el final. Empieza desde el principio con fuerza. Con la fuerte determinación de que realmente lo quieres y lo puedes conseguir.

Debes estar totalmente convencido de que quieres estudiar y sacar un excelente rendimiento en tus estudios y puedes lograrlo haciendo un esfuerzo, aceptando el reto.

Voy a darte algunos consejos que te van ser útiles para empezar a diseñar tu plan para estudiar y sacar buenas notas.

1. Intenta asumir el compromiso públicamente. Es importante. Háblalo con tus padres, familiares cercanos que sean receptivos a ti, con los amigos que te puedan comprender y ayudar sinceramente. Asume el compromiso con ellos de tu reto y cambio.
2. Aprende a organizar bien tu estudio. Por ejemplo:
  • Preparar tus libros y materiales de clase, encuadérnalos, cuida los detalles, son tu herramienta de trabajo.
  • Ordenar tu habitación de estudio, tu ropa, tus pertencias personales para que todo sea fácilmente localizable. Ver tus materiales y tu habitación ordenada será toda una declaración de intenciones: las cosas van a cambiar.
  • Haz un plan de estudio semanal. Analiza las cosas en las que pierdes el tiempo tontamente. No desprecies ni un minuto al día. Piensa que un minuto perdido cada día son seis horas al año.
  • Haz un plan para cada día. Analiza cómo puedes aprovechar al máximo cada minuto del día. Tus tiempos muertos (el transporte, la merienda, el tiempo que pierdes en buscar los libros y materiales, ver programas de tv que realmente no te interesan, anuncios, etc..)
  • Ten a mano tu calendario escolar. Mentalízate de las fechas de exámenes de cada trimestre. Empieza a trabajar desde el primer momento. No perdones no el primer día de clase. Si te sobra tiempo es mejor que descanses al final.
  • Tablón de corcho en tu habitación. Si puedes, ten un tablero de corcho en tu habitación, en el que puedas dejar visible: el calendario escolar y los exámenes, tu plan semanal y tu plan diario.
3. Prepara un diario para escribir tus avances y dificultades. Comparte tus éxitos y dificultades con las personas que puedan ayudarte.

Son consejos sencillos que te pueden ayudar mucho para iniciar el cursoo con buen pie. Si deseas preguntar o dejar un comentario, hazlo más abajo pinchando "comentarios".

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viernes 21 de septiembre de 2007

Malos estudiantes

Yo he sido uno de esos "malos estudiantes". Mis profesores poco menos que me desahuciaron (me dieron por inutil), mis padres casi se habían resignado y mis amigos tampoco creían mucho en mi. Esto último era lo peor, casi nunca me tomaban en serio. Mientras había juego y estábamos de broma bien, pero conforme fui creciendo, no contaban conmigo para las cosas que parecían importantes...

Los profesores

Me miraban con indiferencia o con un aire de desaprobación contínua. Solían decir a mis padres frases como estas:

- Don Pedro, su chico es imposible que estudie una carrera. Si lo hace necesitará muchos "puentes" (años).

- Su hijo no quiere prestar atención en clase. Anda siempre distraido. Y lo que es más, distrae contínuamente al resto de la clase...

- A su hijo no le gusta estudiar. Odia los libros, los deberes y no puede concentrarse.

Estudiar y hacer deberes

Mis padres eran conscientes de que a los profesores no les faltaba razón. Yo era un buen prototipo de uno de esos "estudiantes malos". Al llegar a casa toda excusa era buena. Me quedaba merendando más tiempo; tardaba media hora en sacar lo libros. Iba a recoger papel y boligrafos tres o cuatro veces al cuarto de al lado...

Y no digamos la ventana: cualquier ruido, voz o sonido exigía mi inmediata atención por insignificante que fuera. Los deberes se hacían interminables. A veces, condenado a no salir de mi cuarto hasta terminarlos me inventaba historias utilizando los folios y lápices. Por ejemplo dibujaba países ficticios con fronteras, accidentes geográficos, ríos, montañas, estuarios... Y por ellos mi imaginación trazaba aventuras interminables.

Aunque todavía no se había inventado la PSP, la Play Station, el messenger, el móvil y todo lo demás, he de decir que me las ingeniaba bastante bien a la hora de perder el tiempo.

Llegaba la hora de cenar, y disimulaba haber terminado los deberes. O los hacía mal para así poder pasar página al aburrimiento que suponía estudiar y terminarlos.

Sí, definitivamente era un pésimo estudiante. Mis padres me querían, pero notaba como iban perdiendo su confianza en mi. El resto de la familia (tíos, tías, abuelos...), me miraban fija e inquisitivamente y me decían ¡Carlitos hay que estudiar!

Malos estudiantes sin remedio

Ya os podéis imaginar. Repetidor dos veces, nunca sacaba un curso completo, asignaturas pendientes, citas de exámenes en septiembre todos los años...

La presión de mis padres era muy molesta y a veces un verdadero martirio en mis oidos. Era consciente que la estima de los profesores hacia mi estaba bajo mínimos. Otros niños eran halagados continuamente, e incluso los que eran un poco mejor que yo recibían de vez en cuando una "palmadita" para premiar el esfuerzo o algún progreso. En mi caso, nada, tal vez algún que otro desprecio.

A veces, lo intentaba con rabia. Iba a casa, me sentaba delante del libro y trataba de estudiar... Pero cuando llegaba a algo que no entendía me desanimaba y dejaba de prestar atención...

Convertir malos estudiantes en buenos estudiantes

La historia que cuento transcurrió hace muchos años. Cuando casi terminaba mi adolescencia un día con mucha más rabia que nunca me propuse cambiar. Me costó mucho, he de confesarlo. Pero de verdad que mereció la pena. De lo único que me arrepiento es de no haberlo intentado antes con todas mis fuerzas.

No te voy a engañar, cambiar de hábitos cuesta mucho esfuerzo . Pero no es tan imposible como puede parecer. Convertir malos estudiantes en buenos estudiantes, en excelentes estudiantes, es posible. Te lo puedo asegurar. Yo lo hice.

Muchos estudiantes considerados malos, son estudiantes extremadamente imaginativos, con capacidades extraordinarias que hay que despertar, controlar y explotar en beneficio propio. ¿Estás dispuesto? Si tienes alguna duda lee nuestras 101 razones para ser un buen estudiante.
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