EL PRINCIPIO DE TODO
Una mañana fugaz
llena de monotonía
pasaste frente a mi
y yo te sonreía,
sin imaginar jamás
que por ti yo moriría.
Pasada las horas,
pasado los días
tu mirada picaresca me cautivaba
sin pensar tu tan siquiera
que al final yo ya te amaba.
Cruzaban por ambas mentes
que al igual que al principio de todo
solo sería algo fugaz
fue esa tarde de junio
que de forma muy sagaz
entre el confuso perfume de tu piel y un café
tu corazón me atraparía
como un águila audaz.
Yokasta |