Hay que tener en cuenta que eres la autoridad, el ejemplo y la figura a seguir en ese momento para muchos niños. Debes tener ciudado con tu forma de actuar, de hablar de vestir, tus modales... Debes dar el ejemplo que se exige para ser el mejor y más querido monitor por los niños.
Cuando ocurren los problemas... Hay que intentar tener mucha paciencia y mirar desde el punto de vista de la persona que tiene el problema para poder solucionarlo de la forma más cómoda y eficiente posible.
Comprender a muchas personas a la vez, no siempre resulta tarea sencilla, con más motivo cuando hablamos de niños pequeños. Normalmente el foco del problema lo encontramos cuando un solo niño se niega a hacer caso. En estos casos, lo más conveniente es explicarle los motivos por los que tiene que hacer caso. Hacerle creer que él/ella es el/la importante y que la actitud de otros muchos depende de él. Pídele ayuda, sentirá que esta recibiendo la atención que reclama a través de un mal comportamiento.
Si alguna situación te supera, siempre debes contar con la ayuda de otros monitores.
Para ser un buen monitor recuerda que es muy importante no gritar, ni usar la violencia, nunca.
Si eres monitor de personas mayores estos problemas desaparecen, pero aparecen las críticas y la observación al milímetro. Cuanta más edad tengan los alumnos, más tiempo tendrás que dedicar a la preparación del campamento y las actividades.
Tener conocimiento amplio de los tipos de juegos para campamentos, para qué edades es recomendado y por qué motivos.
Paciencia, paciencia y paciencia, la virtud más necesaria.
También tendrás mucho valor añadido como monitor si eres una persona creativa, que sabe entretener a los niños y sabes que contigo jamás se aburrirán, si no que al contrario, irán a buscarte para que les digas actividades que realizar en su tiempo libre.
El cariño que des a los niños. El cariño aplaca a las bestias, cuanto más cariño les des, mejor se portarán y más te ayudarán.
Premiar cuando hacen algo bien. Un buen monitor debe estar muy atento a las cosas positivas. Cuando premias a un niño, este se esforzará en seguir recibiendo premios y reconocimientos. ¡Nunca te quedes corto a la hora de premiar! Puedes hacerlo con pequeños objetos o simplemente con buenas palabras que le hagan a ese niño/a sentirse importante.
Aquí os dejamos un vídeo con algunos juegos muy divertidos para campamentos: